
Tomar decisiones oportunas hace la diferencia
a. Haz un alto y piensa en alternativas para salir de esta situación.
Alternativas inmediatas que impidan que un problema pequeño se convierta en uno más grande, pero también a mediano y largo plazo. ¿Con quién podrías hablar? o ¿Qué reajustes debes hacer?
b. Sé realista
Elimina actividades, rutinas y gastos innecesarios. Podría ayudarte hacer un listado de todos tus gastos (diarios, semanales, mensuales y anuales); y luego priorizarlos. Ceñirte a un presupuesto en las diferentes áreas (transporte, comida, servicios, impuestos, educación, salud, compromisos financieros, regalos, vivienda, diversión, etc.) te hará consciente de tus gastos y te ayudará a planificar.
c. Reemplaza
Revisa y cambia todo sistema que no haya funcionado adecuadamente. Acude a tu humildad y verifica qué decisiones te han hecho llegar a este punto. ¿Qué manejos financieros consideras que jamás volverías a llevar a cabo?
d. Busca nuevas fuentes de ingresos
Si tu salario no alcanza, podrías emprender elaborando algo, en ventas o prestación de servicios; puede ser pequeño, pero que ayude a solventar tus necesidades. De igual modo, si tus posibilidades lo permiten podrías buscar trabajos mejor pagos.